
Toqué mis entrañas, empujada por él.
besé mi alma
abracé mi fuego;
mojé mis sábanas derramadas de mi.
Entropía.
Y aún así,
entre las líneas perdidas
por momentos me extraño.
Y te extraño.
Con las ganas explosivas de volverte a besar,
devorarte con mis gemidos.
Convirtiendo tu pasión en arco voluptuoso
de excitadas emociones.
Volver a comerte,
A lamerte,
A chuparte.
Y así, hoy, después de beberte
aún así te extraño.
Nuestro cuerpo de ayer fue uno
y los diablos mismos salieron a besarnos
nuestras líquidas pieles
que destilaron profundos secretos;
y pactamos.
Y fusionamos
¿será por eso que esta noche te extraño?