martes, 7 de febrero de 2012
Cambio
sábado, 4 de febrero de 2012
Confesión de sábado
Quiero un héroe,
no importa si es azul amarillo,
si tiene en forma de astronauta o cartero
no fijo en los zapatos, ni lo culto
tampoco miro el color de su ajuar.
Me gusta el verde, el lila
el rojo
acepto el negro.
Tampoco importa si su cabello es melena al viento
o pinta canas
podría ser que ni siquiera tuviera.
Anhelo un héroe que no pretenda ser estatua
que no coma de rutina
ni glorias pasadas.
Deseo un héroe que de cobardía no hable
a pesar del miedo que tenga al desearme,
y que sea valiente para quedarse.
Necesito que sus ojos me enseñen a galopar
y que sepa decirme dónde y cuándo debo frenar
aunque lo más probable sea que no lo pueda escuchar.
Quiero que me cuide, sin hacerme débil
que me excite sin quemar
enamorarme de él, aún sin saberlo.
Necesito un héroe
No me fijo en si viene en forma de cepillo de dientes
o trajes de amar;
sólo reparo en su mirada a la hora de estar.
Quiero un héroe,
y no sé donde lo puedo hallar.
Algunas voces gritan “busca en tu corazón...”
no hablo de ese tipo de amor;
si no del otro, del que es de a dos.
Busco un héroe,
avisarme si saben de alguien
que tenga tenga tiempo y talento
para esta misión.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Caen las hojas y los viejos aires.
Sí, creo. Aunque a veces pierda la fe, la fuerza, el ánimo, y no sepa donde he dejado mis zapatillas rojas o tal vez olvidé que las vendí en la última verbena, y que bailé con el diablo hasta vomitar mi resaca. No importa, aún así yo creo. Quizás pierda sonrisas, dibuje miradas ausentes y no recuerde cuál era el nombre de aquel hada que juré amar eternamente. No importa, no siento culpa; ella vendrá a mi mesa cuando sepa, no necesita ser invitada. Sí creo, aún cuando mi boca se seca de gritar en silencio y me canso de estar cansada, y todo se vuelve rutina. No importa, encontraré la puerta. Aún así yo creo, sobre todo porque se me da la gana creer. Porque no es lo más fácil, porque soy chula o porque tengo ganas verme brillante...¿qué más da? Deseo sentir la vida y mi energía bailando canciones nuevas, tomar un helado de queso.
No vale la pena olvidarme de mi. Deseo aprender a quererme, a desearme y respetar mis heridas, mis aciertos. Compartirme.
No importa morir, lo único que vale es haber vivido.
martes, 12 de julio de 2011
Conmigo
Convivir conmigo. Estar conmigo. Comer conmigo. Dormir conmigo. Escribir conmigo.
Conmigo.
Y así, volver a compartirme.
Estar bien dentro.
Salir.
Silencio; conmigo descansa...
lunes, 6 de junio de 2011
Soplos
No perderé esta nueva mirada sobre los hechos, ni dejaré que sean los demonios quienes laman mis heridas. No , no lo permitiré.
Hoy terminaré con las escenas adolescentes, lavaré mi cara, maquillaré mis pestañas y con una sonrisa fresca, saldré a dar un paseo. Me sentaré en algún bar, pediré un vino, o un vermú; tal vez una caña o té de hierbabuena; ¿qué más da?, poco importa. La vida no se mide por los “instantes” sino por la suma de ellos, por lo que amas, por lo que haces, por el brillo que le das a cada momento, por el amor que generas, por las alegrías y tristezas que enfrentas; por las ganas de ser cada día mejores personas y el esfuerzo que le ponemos para alcanzarlo. Somos la suma de sueños y realidades, de mentiras y verdades a medias, de guiños y torpezas, somos todo y nada; por eso somos tan imperfectos. Aceptar, primero y antes que nada, nuestro propio universo, luego tal vez, y sólo muy remotamente tendremos la paciencia y amor suficiente para ver al otro, mientras tanto... nos queda aprender. Dejar los temores a un lado y permitirnos ser nosotros mismos.
Ese es mi camino, y jamás renunciaré. Es un compromiso con la vida, conmigo, con los seres de luz que amo, y sobre todo es una apetencia y un placer. Vivir como realmente deseas vivir: siendo quien eres.
miércoles, 25 de mayo de 2011
#spanishrevolution Es para todos!
¡La Puerta del Sol nunca más será la misma-
Bajo ninguna bandera o -mejor dicho- bajo todas las banderas deseadas e imaginadas- convivimos miles y miles de personas anhelando la transformación profunda. Años atrás, estoy convencida que muchos de nosotros también soñamos con un mundo mejor, más justo, más feliz; equitativo. Muchos peleamos por ideales de amor, paz, justicia, libertad. Cantamos canciones libertarias y enfrentamos al poder. Muchos perdieron la vida; otros la fe. Así pasó el tiempo y las generaciones. Se fueron enturbiando las ganas.
Estábamos adormecidos. Los miedos y el conformismo actuaron como reyes del camino. Acumulamos frustraciones. El día a día cada vez más pesado, más falto de ilusiones, teniendo que pagar millonadas por una porción de tierra, rebuscándonos la vida sin importar tu preparación, siendo Conejillos de Indias metidos en la rueda, corriendo tras la zanahoria. Nos fuimos volviendo más individualistas, mediocres, menos soñadores. Alienados. Ciegos; “si a mi no me pasa, a mi no me importa”. En pro del consumo perdimos lo esencial, la luz de nuestra vida, las ganas. Mermamos la alegría, los sueños, hasta el deseo.
Plástico. Sin vida.
...Y un día ¡Amaneció Sol! Todos juntos, unidos, luchando. Como un viento fresco que anuncia la lluvia en los calores sofocantes del verano, así llegaron las voces de ¡Basta, este sistema no sirve más, nos está matando! y lo que comenzó como algunas gotas de agua que caen lentamente, pero no cesan, así se fueron uniendo más y más y más y más... ¡y se soltó la lluvia! ¡El gran aguacero!, las ideas jugosas, la creación de nuevos caminos, las ganas de soñar sobre todo ¡la fuerza de la unión! … y como agua deseada en el desierto más árido, ¡brotó comenzó la vida! Y renació en nuestros corazones la alegría y las ganas de vivir y luchar por un mundo para tod@s, herman@s, hij@s, ¡Una gota no calma la sed, pero millones de gotas forman un río!
Sol calienta y se extiende... Nos alimenta ¡nos da vida, nos humaniza!, Madrid, Valencia, Barcelona, Málaga, Granada, Cádiz, e Italia, Francia, México, y más que se unen a cada momento. Unidos cantamos ¡Estamos vivos! ¡No somos números, ni máquinas, ni estadísticas ni jóvenes perdidos, somos individuos que sabemos que juntos sí hacemos el cambio! Somos seres humanos sensibles!
¡El cambio y la transformación ya comenzaron y es para siempre!
martes, 17 de mayo de 2011
Mi deseo
Lo que realmente hoy deseo, es besar tus labios dulcemente hasta sentir el éxtasis de mi lengua jugando con la tuya. Recorrer cada milímetro de tu piel con mis manos y perderme en los rincones más recónditos de tu placer. Hurgar en tus emociones y saber que un pedacito de ellas son mías. Llegar al final de tus extremidades y untar tus pies con aceite de lavanda y masajear el cansancio que ellos cargan. Subir y bajar en ellos, entretenerme en cada dedo y extirpar de sus puntas el dolor del camino. Apretarlos con suavidad hasta que sientas mi energía entrar en ti. Acariciarlos y hacerlos míos, y que tu dejes -por un instante aunque sea- de ser el hombre fuerte que eres, el guerrero de batallas, el caminante insaciable. Y así, cuando tu cuerpo bello, musculoso, hambriento, esté a la merced de mis manos y mi piel, suba yo por tus piernas, sujetándolas, moldeándolas, sintiendo tus sueños y frustraciones, y pueda yo -entonces- imaginarte de adolescente, inventarte. Seguiré caminado tu piel hasta llegar a tu falo, tus testículos y entonces agarraré tu sexo entre mis manos, lo admiraré, lameré tu sensualidad hasta el extremo de tu delirio. Besaré la punta de tu deseo una y mil veces hasta aguijonar entera tu virilidad en mi garganta. Volveré a subir y bajar, sin perderme detalle de tus placeres recibidos. Te escucharé jadear entre dientes y volveré mis ojos para mirarte y allí estarás, tumbado en mis sábanas, con tu mirada perdida y tu deseo explotado. E intentarás sujetar mi cabeza y llevarme de nuevo hasta tus labios; yo lo permitiré sin resistencia. Besaré tus labios y recorreré infinitamente tu boca. Bajaré por tu pecho, deslizándome por tus brazos, adhiriéndolos en mis manos. Me extraviaré en ti, con mi sexo derramado de placer y entrega iniciaré mi viaje de llegar hasta tu pene. Me sentaré encima de ti, me verás a los ojos, nuestras miradas se unirán en un encuentro único; cerraré los míos y tu los tuyos. Acomodaré suave mis caderas hasta encontrar el espacio perfecto en que tu sexo entre en el mío. Me penetrarás profundamente, emanaré un gemido grave; y tus ojos volverán a verme. Apretaré mis piernas para sentirte más adentro, y me contraeré guardántote en mi. Tocarás mis pechos sólidos, amazónicos que anhelan tus besos. Recorrerás mis pezones y harás que me sienta única e importante. Volveré a clavarme tu sexo en mi interior; lo sacaré y entrarás, muchas veces, hasta que el deseo voluptuoso me gane y explote mi sexualidad. Aceleraré el ritmo, me contornearé y haremos con ello una danza de ritmo único, íntimo. Jadearé solicitándote más, y tu, tomarás mi cabeza por detrás, me sostendrás por mi cabellera y me llevarás a ti. Te hundirás hasta dentro, muy hondo llegará tu falo. Y yo, perdida en tus deleites, me aferraré a tus hombros y alcanzaré mis placer en el último trote cabalgado, completamente llena de ti. Derramaré mi ambrosía de lujuria sobre ti. Te bañaré de mis mieles. Regaré tu gozo y me tumbaré a tu lado, mientras tu, mi amante, ladearás tu cuerpo hacia el mio y comenzarás a besar mi cuello, mi espalda. Primero acompañarás el disfrute recién compartido, y luego sin prisa buscarás despertar mi libido nuevamente. Jugarás con mi pelo, y harás círculos con mis pecas, bajando hasta el final de mis caderas tibias. Tu mano se filtrará entre mis piernas; la recibiré con gusto. Permitiré que juegues con mi clítoris, que sea el botón de inicio de la faena próxima. Húmeda todavía del encuentro anterior mis labios se abrirán para recibirte, volcando apetito nuevo. Soltaré mi cuerpo a ti; volveremos a ser uno. Te acercarás, un poquito más, -como si fuera un sueño- y volverás a estar dentro mío. Tersa nuestras pieles subirán las olas sin detenerse en el viaje; disfrutándonos. Volveré a jadear y tu harás lo mismo, en el espiral infinito. Tu deseo se potenciará hasta hacer saltar el mío. Me voltearé, quedaré con mis ojos hundidos en la almohada sabiendo que tú los miras a través de cualquier barrera. Clavarás nuevamente tu sexo, ahora con más fuerza, con el brío ancestral de los amantes. Montaremos al éxtasis juntos. Tus gemidos y embestidas marcará el paso; me sumaré a él, y así -sujetada por tus manos y virilidad- escalaremos la ola más alta, hasta llegar a la cima y volcarnos el uno en el otro. Y tu cuerpo que -era tenso- será nuevamente plácido, y mi respiración entrecortada exhalará el aliento último. Satisfechos, entregados, nos quedaremos en silencio evocando el sabor del instante vagando en nuestros cuerpos. Sólo así, tu y yo, estaremos siempre unidos.