jueves, 29 de abril de 2010


De cajas y de cambios, está colmada mi vida. De trasformaciones, de sueños, de risas; de lágrimas, de terrores; de vidas. Mezcla de lo que soy y lo que busco.
Con mis maletas, y las de mi pequeño, así vuelvo a salir por una puerta que ya no es mía, a dormir en su cama con sus dedos enredados en mis cabellos cuidando mi sueño.Con los ojos abiertos colmados de ilusiones. Caminando segura sobre un nuevo sendero.
¡Brindo popr todas mis horas; por aquello que fui y todo lo que me dieron! y me renuevo, una vez más, ¡y voy enamorada a su encuentro!

domingo, 25 de abril de 2010

Performance...


Palabras, encuentros. Intensas miradas.
Sueños compartidos.
Escenarios -que como útero materno- nos recibe tibias, mientras maduramos las letras...

martes, 20 de abril de 2010

Un martes...


Cuando las palabras brotan, las acciones se realizan, los sueños se tocan, y la mirada del otro es parte de la mía. Cuando dejo de estar en guerra con el mundo y me entrego delicada a la aventura de vivir sin estrangular a cada instante la última gota de vida; sin pretender retener lo que no me pertenece. Cuando vuelvo a sonreír a pesar de que el sol esté tímido aún siendo primavera, o me tomo un vino sin imaginar la hora siguiente. O cuando me pierdo en su piel y sus manos acarician mi intimidad más escondida, y me toca por dentro... y la noche se vuelve eterna; o cuando huele a café toda la casa y sólo eso ya me despierta. Cuando sucede la magia de dejarme ser, es ahí, precisamente ahí, donde me siento más contenta y logro ser una misma.

sábado, 10 de abril de 2010

PROFANANDO LA LETRA... DIÁLOGOS A CUERPO ABIERTO


Dentro de un mundo racional, Grupo Dragoneros expone su nuevo performance poético, clavado en el éxtasis de la locura erótica y profana. Impregnado de un sarcástico lenguaje literario, desvive y viola la mente de sus espectadores.

Grupo Dragoneros busca en este performance, que el espectador entre a recrearse y formar parte de un entorno exquisito y carnal, que no está muy remoto de nuestra realidad. Y que a la par de los sentidos, el cuerpo, la palabra y la razón, pueda descubrir la mezcla exacta o al enemigo perfecto de la esquizofrenia erótica que proviene de la fantasía.

Basado en los textos y poemas de: la poeta mexicana Paola Herrera Ledesma (La Curtidora de Cuerpos), la escritora argenmex Patricia Monge (La Edecán Urbana) y la poeta española Ángeles Fernangómez.

“Habría que encontrar la forma de sacarte del cuerpo, gritarte a voces abiertas mientras desangro tu elegante anatomía”

GÉNERO:
Poesía Erótica Performance

ESTRENO:
Martes 13 de Abril “La cueva del Bolero”

PRECIO: 6 Euros.

COMPAÑÍA: Dragoneros

DIRECTOR: Paola Herrera Ledesma.

PRODUCCIÓN Y DIRECCIÓN MÚSICAL: Juan Eduardo Peso

INTERPRETES: Patricia Monge (La Edecán Urbana), Ángeles Fernangómez y Paola Herrera Ledesma (La Curtidora de Cuerpos)

PRÓXIMAS PRESENTACIONES:
Viernes 23 de Abril “The Rock Bar” (C/ Fernández de los Ríos 47 Madrid)
Martes 27 de Abril “Cueva del Bolero” Madrid.

jueves, 25 de marzo de 2010

Sombras

Ser la sombra de lo que alguna vez creí, es como intentar quitar el moho de la pared a la cual jamás le ha dado el sol.
Nada en particular. Sólo unas cañas. Beber un poco; resistir. No sé por qué lo hizo. No me queda claro qué motivos tiene, qué le despierta. Tal vez la misericordia, tal vez un gajo de justicia. Darme una porción de aquello que alguna vez prometió y que por falta de experiencia, buenos consejos, y sobre todo, porque el designio así lo marcó, él no cumplió su palabra. ¿Que más da eso ahora? No tiene importancia alguna. Sin embargo hoy miró mis ojos miel metálicos y volcó mi alma. Sus palabras provienen de una lengua jamás comprendida; y aún así siempre escuchadas. Caladas. Talladas. Ni hubo ni tiempos, ni distancias, ni dolores que las borraran.
Y la tarde pasó. Como los días, los sueños. Y me fui desmoronando. Quedé fría. Me fui muriendo. No se veía ya mi rostro tras el espejo.
Mi sonrisa jamás volverá a ser la misma.
El tiempo nos gana a todos.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Hay días...

Otra vez el malhumor de los días cotidianos, de las cuentas que me persiguen, de la nevera vacía, de los cristales manchados, de la nefasta tarea de hacer diario la cama, otra vez me acechan. Observan mis malos ratos expectantes de que caiga -una vez más.- en sus filosos colmillos y ser así víctima irremediable de sus fechorías. Esos días.
Otros basta con echar con una mirada interior, o con pasar de todo, o de preparar una sopa y así se aliviana; de esos hay muy pocos. Existen también los días en que es necesario tomar medidas drásticas, escaparme del mundo, esconderme, taparme hasta la médula y no asomar ni mis ojos.
Hay días a veces, en muy contadas ocasiones, en que la vida es menos maliciosa. Estampa una sonrisa detrás del teléfono, te avisa que la mano está tendida antes de que cortes los lazos, te da oportunidad de cambio, sin hundirte hasta el extremo. Y son esos días los que me llenan, los que me dan la vida. En lo que todo en absoluto deja de estar en el aire y transitan un tiempo. Vuelvo a fragmentarme de inmediato, sin necesidad de trampas, ni caídas ni huidas ni hoyos.
Porque esos días que prometen soles nuevos, vidas, miradas y sueños, esos días son por los que vivo.