martes, 6 de octubre de 2009
volviendo se aprende
A mi sí me da; respondí frente al espejo esta mañana.
A mi sí me importa.
Y de entre las cacerolas viejas que no uso y alguna que otra pesadilla entrecortada, veo sangrar mis sueños. Los veo que intentan sonreírme y así se mantienen firmes y tiesos frente al huracán. Mi alma se siente podrida, hueca, moribunda, pero no es hoy un día gris, ni un día en que pueda ponerme triste, menos aún melancólica. Hoy no. Hoy está el sol.
Regreso a mi viejo espacio, donde tengo un refugio, frágil, débil, pero mío. Un espacio construido a base de lo que soy, a pesar de mis hoyos y ansiedad voadoras, aun a pesar de mi.
¡Bienvenidos a mi tuerto mundo mágico!
miércoles, 26 de agosto de 2009
Mudanza
Mudando de casa, de tierra, de mundo;
cambiando.
Conociendo bocas, manos, cuerpos
que susurran historias en mis oídos;
Entre letras sueltas que se abren como mis piernas;
encontré una página Web con mi nombre:
mi nuevo Web site....
miércoles, 12 de agosto de 2009
Completa

Necesité sus besos en mi espalda; sus manos en mis pechos, sus piernas entrelazadas, su lengua en mi sexo, su verga en mi garganta; sus palabras en mi alma, sus ojos en los míos, sus pies descalzos.
Busqué en sus sueños, olí sus miedos; me hundí en su pecho, me clavé sus dagas; tragué su néctar dorado, hirviente; me bañó en la cara.. Bebí de su vida. Mordí sus dedos, teñí sus sábanas de mi sangre, perdí la cabeza y la recuperé en la esquina; lloré y vomité odio. Corrí asustada y salpiqué sus paredes de anestesia. Me asustó asustarlo y grité fuerte; -después- .. lamí sus pies suplicante. Entregué mis nalgas, y no guardé barreras, aullé, tapó mi boca y lo hice más fuerte; me quedé sin aire; y respiré.
Y sólo así, sólo así, pude voltearme y saber que lo vería. Mover mi mano sólo para sentir la suya, sin buscarla; simplemente lo sabía. Y sólo así me volví libre. Y sólo así entendí, por fin, que soy completa.
martes, 4 de agosto de 2009
Otro café
Un café. Escribir y un café.
¿Es mucho lo que pido?
La vida puede ser un infierno si lo cotidiano está en caos. Tan vulgar como la costumbre y tan difícil de cambiar.
¡Otro café, por favor!
sábado, 18 de julio de 2009
Tarde de vidrios escurridos

Llueve; afuera y dentro.
Me pierdo.
Intento seguir mis destinos, por más pequeños que estos parezcan. La búsqueda se lleva parte mi. Pretendo detenerme sobre el teclado y escribir. Mis dedos se entumecen de ansiedad. Mi boca permanece inmóvil y aun así creo que el mundo entero me escucha. Desarticulada.
Trato, una vez más, de seguir mis impulsos, de volcarme a las letras reclamando paz. Fracaso.
A lo mejor si lloviera menos, o si dejara las emociones para otro día, o si tomara té en vez de vino. Tal vez si usara menos pantalones y más faldas, o si tuviera el cabello corto; tal vez si hubiera comido fruta; tal vez así sería otra mujer. Imposible. Aunque hiciera todo aquello que debiera, aún así se clavarían las dagas filosas en mi pecho. ¿Será qué me gusta demasiado? o ¿sólo una postura miserable de mi presencia?
Pregunto.
No respondo.
Ha dejado de llover, y el timbre me ha salvado. Perderme esta tarde entre las conversaciones ajenas, tal vez así logre sobrevivir.
lunes, 13 de julio de 2009
Deseo
Tengo ansias de vos. De tus besos, de tu lengua; tu sexo. Tengo ganas de fundirnos.
Escribo y me contesta tu silencio.
Aun así, no me dueles.
Te llevo como los lunares de mis labios. Sé que me deseas en tus noches infinitas y que pretendes envolverte entre mis sábanas.
Escapas de mi, te escondes de ti; te presiento. En tus amargas horas de misterio, son tus ojos los que te traicionan, y es tu fuego el que me habla.
Te escucho. Suave, como tus manos, llegan tus palabras a mis oídos.
Permaneces; y no me entristece tu ausencia.
Vuelvo a quedarme con mi deseo de vos; tan voluptuoso, como el olor de tu piel junto a la mía.
miércoles, 1 de julio de 2009
Válvula
A veces escribir actúa como válvula disparadora, tan fuerte es esto, que entro en estado de mutismo ante situaciones en las que deseo volcarme de lleno a las letras. Es una lástima. En verdad lo es.
Debería poder separar mejor mi personaje de mi ser, pero es que ya, perdida entre los dos, no sé cuál es cuál. A lo mejor unas vacaciones de ambas sería liberador, pero resulta que cada vez que lo intento sucede algo. Una vez mi personaje mi prometió quedarse en casa sin hacer mayores reclamos; pero al instante de hacer la maleta, llegó con sus sonrisa seductora y metió algunas ropas, eligió los zapatos que llevaríamos y hasta el perfume que usaría. Prendió un cigarro y permaneció en silencio. ¿Cómo decirle que no, a semejante acto de amor? Y ahí fui nuevamente: a llevarla conmigo. En otra ocasión, decidí que sólo iría ella, mi personaje, que seríamos excelentes amigas y la pasaríamos en exceso, pero resultó que me enteré y ¡me monté un berrinche de las mil ostias! Que cómo era posible que ella fuera y yo no, que al final qué onda, y tantas tonteras... sabíamos que detrás de esa pataleta se escondía la verdadera angustia, y comprendí el dolor que le causaba; sin más remedio que mi corazón enternecido desbordado de comprensión. Tomé su mano, limpié las lágrimas y sin más vueltas, subió al coche con nosotras.
Como digo, no es fácil ir con una y sin la otra. Más bien, imposible. Así que para este nuevo viaje, tomo las manos de ambas, aprieto fuerte y murmuro en su oído: Ahora sí las necesito. ¡Vamos a volar!; justo un micro segundo antes de dejar sentir el suelo debajo de mis pies y el vació en mis entrañas....