miércoles, 17 de marzo de 2010

Hay días...

Otra vez el malhumor de los días cotidianos, de las cuentas que me persiguen, de la nevera vacía, de los cristales manchados, de la nefasta tarea de hacer diario la cama, otra vez me acechan. Observan mis malos ratos expectantes de que caiga -una vez más.- en sus filosos colmillos y ser así víctima irremediable de sus fechorías. Esos días.
Otros basta con echar con una mirada interior, o con pasar de todo, o de preparar una sopa y así se aliviana; de esos hay muy pocos. Existen también los días en que es necesario tomar medidas drásticas, escaparme del mundo, esconderme, taparme hasta la médula y no asomar ni mis ojos.
Hay días a veces, en muy contadas ocasiones, en que la vida es menos maliciosa. Estampa una sonrisa detrás del teléfono, te avisa que la mano está tendida antes de que cortes los lazos, te da oportunidad de cambio, sin hundirte hasta el extremo. Y son esos días los que me llenan, los que me dan la vida. En lo que todo en absoluto deja de estar en el aire y transitan un tiempo. Vuelvo a fragmentarme de inmediato, sin necesidad de trampas, ni caídas ni huidas ni hoyos.
Porque esos días que prometen soles nuevos, vidas, miradas y sueños, esos días son por los que vivo.

lunes, 22 de febrero de 2010

Presente...

Y si es cierto que el universo puede transformarse profundamente en tan sólo un instante? … y que nuestro tiempo no es nada más que un lapsus de segundos; ¿y si por esta vez dejamos de dar vueltas y pensamos distinto ? ¿Que alegría saber que nada es estático, sobre todo aquello de los días grises y tristes, de las soledad.
Hoy sé que su palabras abrieron un portal en mi camino. Me descubro nueva, distinta. Diferente. Ya no importa el pasado como referencia de mi; me permito ser lo que hoy la vida me está invitando. Me aferro al presente, me clavo en él ¡y me siento viva!
Todo cambia, todo se trasforma....

sábado, 6 de febrero de 2010

térmicas

Hoy, soy una sucesión de sueños rotos y de de aquellos que deseo vivir, un espacio vacío que se consume sin tregua. Oscuridad y luz. Estoy fuera de jugada; y más adentro que nunca. Espiral. Maldito espiral.

domingo, 31 de enero de 2010

Sin imágenes

Después pensé si sería cierto aquello que soñé. Sus manos recorriendo mi cuerpo, su lengua clavada en mi oído, susurrando palabras. Cerré mis ojos y deseé volver a sentirlo, su fálico sexo atravesándome sus manos apretadas en mi clítoris, su boca succionando. Quise fantasearlo, y ni para masturbarme alcanzó su imagen. Volví a perderlo entre las sábanas de olvido y mentiras exhaustas. Así, fui haciéndome a la idea, de la despedida. Del desencuentro.

(me he quedado ya sin imágenes...)

martes, 8 de diciembre de 2009

Petrificada

Hundida en el vacío que me recuerda vidas anteriores.
Con ganas de todo y nada a la vez. Harta de estar harta.
Cansada y aburrida de perder a cada paso el sentido voluptuoso de la vida. Y aún así tener que seguir.
El límite se distorsiona, cuando mis ojos buscan alcanzar el horizonte.
Hasta mis sábanas se han enfriado entre las emociones retorcidas.
Será el tiempo quien me salve; quien me regale las ganas que se han ido.
Serán los cambios un camino de vida y una forma de mezclar; que sin ello poco o nada me queda.
Anclada. Una vez más, conmigo hecha piedra.
Otros días; otros tiempos...