viernes, 7 de enero de 2011

Sin manuales para el amor


Con vos me quedo, a cruzar las líneas de lo fantástico y lo soportable. Jamás creí que fuera tan duro, que me enojaría porque mis bragas están revueltas con tus calcetines, que vivir sin puertas haría que mi intimidad pendiera de un hilo. No tuve en cuenta que los dos estamos creciendo, no supe calcular las cifras, ni las luchas, ni el mal humor, ni las faltas de ganas.
Venía sin manual de instrucciones.
Sin embargo, compartir el café de la mañana tampoco lo había imaginado, recibir un mate en la cama extendido por tu mano no sabía que existía. Tantos años de vivir sola, y creer que conocía,me sentía importante, fuerte, tantos años de ejercer de gilipollas no son fáciles de hacer a uh lado. Pasan factura. Y aún así te encuentro a vos. Sí, no es sencillo... ¿quién dijo que lo sería? Joder claro que no lo es!! mas tu, amor mío, me enseñas a hacer tortilla de patatas y disfrutarlo; a terminar una colada y no por ello sentirme la maruja de turno. Vos cariño, tatuás en mi cuerpo que “nuestro” es todo aquello que compartimos. Que juntos no somos uno más uno, sino un espiral de energía capaz de crear un mundo, pequeño, fugaz, único. No importa como carajos sea, es un mundo!!! y con eso me basta Amor. Que por primera vez no es mío. Es nuestro, escrito con chocolate en la puerta de la nevera.
Nuestro salpicado en las sábanas colmadas de sexo.
Nuestro, susurro en silencio antes de dormir cada noche. Así prendí a conciliar el sueño.

martes, 21 de diciembre de 2010

Yuxtaposición

Espacios reducidos, que me empujan al abismo.
No hay resultados, sino caminos a recorrer.
Senderos que trazamos.
Horas de vida.
Sonrisas, lagrimas; llantos y vos . Y yo.
Ondulante. Entre la luz y la sombra.
Cierro.
El año que entra será nuevo.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Sueños...


Sueños que se trabajan y con la ayuda de todos, poco a poco se consiguen. Sueños que se cumplen; sueños que te enseñan a seguir soñando...
Ganas de hacer, de volar, de seguir creciendo. Ganas y fuerza. Emociones y nervios. Vino, tacones altos, llamadas, mini faldas; correos, nervios, uñas pintadas. Miradas, música, sueños... Y entre tanto de todo, estamos en cartelera! ¡Los invito acompañarnos en este camino!

lunes, 15 de noviembre de 2010

Aceptarnos

Y de estos días y de los aquellos, quedan las ganas.

La voluntad de ser mejores a cada momento, la delicia de disfrutar de un sitio, y la alegría de saber que estoy viva; que mis palabras son más que sujeción de letras inconexas y que mis sueños ¡mis sueños! vuelan alto y que alcanzarlos es una forma de vida. Que jamás tendré todo lo que deseo necesito, que ya lo sé. Que hay personas que viven sin quebrarse a la cabeza a cada día, o que no sienten ganas de llorar viendo girar el lavarropas; también lo sé. Y de las otras, las que se quiebran en un instante y después sueltan la carcajada. Así soy. Y jamás sabré por qué o cómo es que soy así y sin embargo, no me preocupa. Es lo mágico de la vida que hay días, días, y ¡DÍAS! , que el saberlo es sólo aceptar lo que somos. No más que eso. No una búsqueda de justificación a cada paso o decisión, sino una forma de ser, de amar la vida. Así somos y cada uno tiene tanto derecho a serlo como a negarlo, a vivir, como a pasar, a estar, a permanecer, luchar, sufrir... por su propia naturaleza extraña e enrarezada, y que en el fondo último tampoco eso importa. Sólo tus pasos y tus razones.

jueves, 4 de noviembre de 2010

XIII Sonetos Orgasmolátricos y Balada


Descarga PDF: http://www.diablo.es/images/report-orgasmolatrico.pdf

En Madrid, la actividad cultural es inagotable. Las noches son banquete de ofertas de conciertos, teatros, presentaciones de libros, espacios que abren sus puertas para dar a conocer las obras más destacadas. Ahora bien, la presentación de José Alcalá Zamora de su último libro XIII Sonetos Orgasmolátricos y Balada, editado por Basilio Rodríguez Cañada es digna de ponerla en un punto aparte. El sitio donde se llevó a cabo fue la Fundación FIART, un moderno y elegante recinto cultural situado en el centro de Madrid. La cita fue a las 19 hs. Poco a poco las personas fueron llegando. En la entrada había máscaras de tipo veneciana una más atractiva que la otra; modelos varios para que cada invitado usase aquelquemejorle asentase.


miércoles, 8 de septiembre de 2010

Caída

Caída libre. Esperan los hados obscuros verme estrellada. Y yo sostengo mi vuelo para no caer, para no volver a hundirme.
¿Cuántas batalles -me pregunto- deberé discurrir, para que por fin un día culmine la guerra y lleguen las horas de paz? ¿Cuánto más tiempo he de perder buscando aquello que sé que no me hace feliz? Sospecho que muy poco. Mis tiempos se acotan como los días de otoño e imagino mis tardes liberada de ellos.
Atardece cada vez más temprano; y yo que sueño vivir siempre en verano...

lunes, 23 de agosto de 2010

Sólo 24 hs.

(para la Ciudad que me vio nacer y lo seres que en mi corazón son parte indivisible)

Salimos de La Reforma, con el tequila bien prendido. Noche en pleno inicio. Seductora, la ciudad, nos ofrecía sus calles. Tomé la mano de mi amante y cruzamos rumbo al coche. -¡Manejo yo! -exclamé- ganando las llaves. Ninguno de los dos estaba en condiciones para hacerlo, pero sí algo disfruto es de conducir embebida y con música. El destino estaba cerca: El Tenampa. Unos tequilitas nos esperaban para desahogar netas, llorar amores, brindar y ¡agarrar la fiesta! Luis y yo -como la mayoría de los mexicanos- siempre encontramos un pretexto para juntarnos y echar los drinks. Unas de las mejores costumbres de nuestra tierra.

Mi cómplice sonrió y dejó que me saliera con la mía, su coche bajo mi mando. Busqué un par de discos; puse Lila Down. El delirio del maguey corriendo por nuestras venas a toda sinfonía de “Paloma negra”. Giré y tomé Viaducto. El tráfico iba intenso. En plena faena de cambiar de carril, un patrullero atravesado nos obligó a frenar. Luis sacó su cabeza por la ventanilla; al volver clavó sus ojos y exclamó: -¡El alcholímetro! -¿Qué? le dije, sin entender nada. -¿Traes licencia? insistió. -¿Licencia?, no, pus ya sabes que yo de papeles, sólo de los “otros”carnalito; dije guiñándole un ojo en señal de alivianarnos. Las luces rojas y azules, poco ayudaban.

-¡Cámbiate; órale, ahora!, gritó Luis sin dudarlo. En menos de un instante brinqué al lado del copiloto. Quedó él con el volante en mano. Hizo rápidos movimientos: bajó el volumen, se metió un chicle, se miró al espejo haciendo muecas de “cordero inocente”. -No hay bronca, traemos lana. ¡En diez minutos estamos fuera! A penas dije que sí e iba a comenzar darle las gracias, cuando dos policías golpearon la ventanilla. -Aquí los gestiono, cariño. “Baje del coche, enseñe licencia, credencial, sople aquí, ¿cuántas tomó? Luis, tranquilo contestaba mientras sacaba los freedom billetitos -No, amigo, nosotros no agarramos lana; expresó sereno el policía reteniendo los papeles. -Vamos... p´los chescos, ofreció Luis confiado. Pero el poli, -si bien no se ofendió- reiteró que no aceptaban mordidas y se lo llevó. ¡Maldición, el único policía honesto, y tenía que tocarnos a nosotros! Vi como otros coches también eran víctimas de este incorruptible equipo de “Mordidas Cero”.

Luis fue encerrado en el patrullero para luego ir al torito. Yo agradecida como jamás lo estuve, y más sobria que nunca. La ciudad ardiente, ahora nos dejaba helados. Metí mi cabeza en el poli coche y Luis y yo nos besamos con pasión. Tragándonos las ganas de seguirla, bebiéndonos; comiéndonos la boca. Juramos escaparnos al día siguiente ¡hasta desquitarnos con todo!

El poli conductor dio la orden de arrancar; otro me sacó de allí. Se llevaban a mi amante y con él la magia de esa noche; pero sólo por las próximas veinticuatro horas, no más.